El poder de congregarnos.
Salmo 75
Dios juzgará en el tiempo que tiene señalado, pero la alegría más grande es saber que es un juez justo (Vr. 2), por tanto lo nuestro es obedecer, y en este salmo nos dice una de las características negativas, que por tanto no deben estar en nosotros: el orgullo, la vanidad, no pretender que somos mejores que los demás, no hacer alarde de nuestro poder, no humillar nunca a otro (Vr. 4-6).
Dios por su justicia humilla a todo aquel que pretenda enaltecerse y enaltece al que se humilla (Vr. 7). Entonces no esperemos a que Dios nos llame la atención, seamos obedientes, hoy es un dia especial en el cual podemos ir a decírselo en compañía de nuestros hermanos en la fe, digámosle cuánto le amamos, admiramos y anhelamos en nuestro corazón; pero hagámoslo con un espíritu sencillo, humilde y dispuestos siempre a servir a Dios y a los demás.
A propósito de servicio, si un amigo o vecino quiere acompañarle al templo, qué bueno si usted tiene vehículo y lo puede llevar, o si quizás va en algún transporte público que le pueda pagar el pasaje, invítelo, porque es seguro que también esa persona recibirá el impacto de la presencia de Dios, derramándose sobre él o ella, por el hecho de estar juntos en armonía (Salmo 133:3).
Vamos juntos a alabar y adorar al Señor, es el privilegio que tenemos y una bendición que no debemos dejar pasar; el salmista dice al final que él siempre anunciará y cantará alabanzas al Dios de Israel (Vr. 9), porque de esa forma el poder de la unción de Dios siempre estará en su vida. Esto es igual para usted y para mí, así que no podemos perder esta preciosa oportunidad.
Oración. Gracias Padre Dios por tu poder infinito sobre nuestras vidas y porque derramas tu poderosa unción sobre tu pueblo, cuando este se junta para alabarte y adorarte. Amén.
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