| ECUANIMIDAD AL MOMENTO DE RELACIONARNOS La tendencia del ser humano siempre es ser subjetivo y parcial, por eso aunque queremos agradar a Dios, es necesario que luchemos con nuestro egoísmo e injusticia. Por esta Palabra, nos damos cuenta que realmente sí hemos sido injustos con la gente a nuestro alrededor en la mayoría de las veces; mientras tanto, queremos la justicia de Dios de nuestra parte. Es nuestro deber tratar a todas las personas de la misma manera, de lo contrario estaremos haciendo acepción de personas. Una historia cuenta que el propietario de una gran tienda de alimentos, un día quería saber qué decían sus trabajadores de él, para ello y con la ayuda de su jefe de personal, se disfrazó como un empleado nuevo y comenzó sus labores desde la planta; para su sorpresa y en la medida que trataba de saber la opinión de los obreros, se sorprendía con un comentario que prácticamente era común entre ellos respecto a su patrón: "Ese hombre es un aprovechado, mientras a nosotros nos trata a las patadas, con los clientes es un amor, y si ve que son adinerados, ni se diga, francamente uno está aquí es por la necesidad, espera a que te conozca y si sabe que eres muy pobre, te tratará de lo peor". -Esto no es ficticio es de la vida real, un experimento de una cadena de hamburguesas en USA-. Aunque pensemos que un comerciante debe ser especial con su clientela -y eso está bien-, no debería tratar descomedidamente a sus empleados, que aunque realizan un trabajo por una paga, no obstante al realizar una buena tarea atraen a más clientela, que es en ultimas, la razón de ser de todo negocio. Igual en ocasiones procedemos nosotros, no olvidemos que sin importar el traje que lleve puesto alguna persona, todos delante de Dios somos iguales. Debemos atenernos a la justicia de Dios que es llena de misericordia, y si nosotros como sus hijos no hacemos misericordia hacia otros, Dios tampoco tendrá porque hacerla sobre nosotros y resulta que es la misericordia la que siempre triunfa sobre el juicio. Oración: Amado Dios gracias por tu misericordia infinita sobre todos nosotros, gracias por tu justicia divina que nos da a todos por igual; perdónanos que en ocasiones hemos hecho acepción de personas y ayúdanos a ser equitativos en el trato con los demás. Amén. |
martes, 6 de marzo de 2012
ECUANIMIDAD AL MOMENTO DE RELACIONARNOS // Texto Bíblico: Santiago 1: 1-18
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario